viaje a Tokyo – parte 6

mi día numero 6 empezò en el único barrio que me quedaba de ver: Odaiba. Odaiba es una isla fantasma; sus calles anchas

reproducción 1:1 de Gundam, el robot de 30 metros
reproducción 1:1 de Gundam, el robot de 30 metros

están… vacías! No hay nadie! A diferencia de todas las otras calles de Tokyo, aquí parece de estar en una escena de la película “yo soy leyenda” de Will Smith. Mi destino, en esto muuuuuy tranquilo barrio, era el museo Miraikan de la innovación científica.


No os aburro con lo que hay dentro, el sito está echo muy bien, miradlo allí. Os digo solo que las explicaciones están en ingles, y aquí se puede ver a Asimo, el increíble robot de Honda.

Salido del museo, y feliz como un niño, me he dirigido al museo que mas quería ver: el museo naval. Aquí esta explicada la historia de la navegación y también se explican muchas cosas sobre la caza a las ballenas. No que apoye la caza a la ballena, pero es una cosa que se hacen solo aquí, si no la veo aquí no la veo en ningún otro sitio. Y no la vi, el museo estaba cerrado. Casi llorando empece a pasear decepcionado por las calles del barrio cuando encontré a un robot de 30 (no es broma, treinta de verdad) metros de Gundam. Como que cerca había una tienda, el niño que llevo dentro (todavía decepcionado por lo del museo) se compró un robot de Gundam de ensamblar.

venus 2
El Venus Fort. No se parece a un centro comercial

Cerca del Gundam gigante hay el centro comercial “venus Fort“, la demostración de que los japoneses aman a Italia. Dentro el centro se parece a un pueblo tipicamente italiano, con balcones, colores y arquitectura. Las luces cambian de continuo y se pasa del día a la noche muchas veces en una tarde. A la planta -1, cerca de la tienda de animales, hay una tienda que vende cualquier tipo de tontería, si tenéis que comprar locuras japonesas aquí las encontraréis. Muy interesante también el bar de la esquina, en tema automovilístico.

joypolis
el Joypolis por dentro. Se ve el anden de la montaña rusa

Salido del centro, siempre llevado del niño que tengo dentro, he entrado en “Joypolis” un parque de atracciones con montañas rusas enteras y montones de juegos y atracciones, os aconsejo de ir. Como que ya era bastante tarde, decidí volver al hostal, y no tuve la fuerza de ir a la rueda panorámica de 115 metros que se ve de… prácticamente cualquier esquina de la isla. Andando por el metro el niño que llevo dentro se decepcionó otra vez: no fui a ver Legoland, la tienda-museo de Lego. De verdad, me lo pasé muy mal, amo a los Lego son una parte muy importante de mi infancia y descubrir al ultimo momento que había una tienda-museo que no he visto me puse muy triste. Pero no tenia tiempo, el día siguiente me esperaba el famoso mercado del pescado.

 

 

 

 

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elburroviajero
elburroviajero
Soy un corriente burro urbano, mi espíritu quiere viajar, mi vida intenta ponerme raíces. He nacido en Italia, y llevo años intentando dejarla. Lo he conseguido por una breve temporada en 2011, cuando me he ido de Erasmus en Almería (ESP) por 6 meses. Estoy acabando la carrera de derecho y cultivo el sueños de ganarme la vida viajando; tengo la necesidad de descubrir culturas, sitios, comidas y costumbre diferentes. Me aburro fácilmente de lo que tengo alrededor, así que viajar es la única manera de mantenerme despierto. Junto a los viajes, la escritura es otra de mis pasiones, colaboro con algunos blog e intento convertirme en freelancer. Mientras que lucho para que el barco de mi vida vaya donde yo quiera, y no donde el viento sople, escribo este blog. A ver si un día nos encontraremos paseando por las calles de Singapur o entre las dunas del Sahara.
Hasta Pronto

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