Viaje a Kenya – día 12

4-11-2014

nuestro barco y el maravilloso panorama
nuestro barco y el maravilloso panorama

Me despierto a las 7 para estar a las 8 en el Parque marino y empezar, por fin, mi excursión. Todo esto ha sido inútil, porque los otros han llegado a las 9 y nos hemos ido a las 9,30. Esto es Africa, polepole y akuna matata*. Una vez subido en el barco, que era largo unos 10 metros y con un vidrio para ver los peces, navegamos algo como 3 minutos, y nos paramos. La tripulación nos da mascaras y snorkel y nos dicen que aquí hay corales y peces. Me he traído una bolsa de pan Bimbo, y empiezo a tirarla al agua para que los peces se acerquen, al cabo de 2 segundos estoy rodeado de una nube de peces que, muy socialisticamente, comen un trozo de pan, y se quitan para permitir a otros peces de comer. Si hubieran sido italianos, en vez que peces, los primeros 4 que llegaban se hubieran llenado la barriga, impidiendo a los demás acercarse. Pero esta es otra historia.

Después de media hora de snorkeling, y el avistamiento de un pez

Selfish. QUe es un selfie con un pez. El de la mascara soy yo
Selfish. Que es un selfie con un pez. El de la mascara soy yo

globo, el capitan dirige el pequeño parco en dirección Sardinia 2. Gracias a mi SJ400 (SJ4000) he echo video espectaculares. Mas que una isla, es un atolón de arena blanca que es largo mas o menos 40 metros y ancho menos de 30. Bajo del barco y meto los pies in una agua que es alta 30 cm, a la temperatura de 30°. Cruzo la isla y voy por el otro lado: hay 3 estrellas marinas de colores diferentes, y un enorme erizo de mar. Creyendo que soy listo, cojo el erizo por un aguijón y lo tiro hacia arriba para ponerle una mano abajo, pero el aguijón se quita del animal y me queda en la mano. Voy a hacer otro intento, pero esta vez, no tengo ni el tiempo de acercarme al erizo, que me dispara literalmente un aguijón en el dedo. Lo quito, pero algunos trozos se me quedan dentro, es bastante molesto. Me doy la vuelta para ir con los demás, y veo que la isla esta desapareciendo, maldita marea, pero ya han llegado algunos beach boys con un barco pequeño. Me acerco y cuento mi aventura con el erizo soldado, y uno de los beach boys va donde estaba el animal, y vuelve con el en la mano, sin picaduras ni nada: “soy un pescador”, ha dicho riendo. A cada uno su trabajo.

la pequeña isla Sardegna 2 y el barco
la pequeña isla Sardegna 2 y el barco

Mas o menos, 15 minutos después, el mar se había comido la isla totalmente, y ahora el nivel de agua es mas o menos 50 cm. Doy un paseo buscando conchas (que luego he dejado, dado que me parece bastante malo matar un animal solo para un trozo de su cuerpo… si por lo menos se pudiera comer…).
Vuelvo al barco, mientras que los beach boys se comen lo que queda del pan bimbo de los peces, y nos dirigimos a una playa cerca de un resort italiano cuya construcción ha sido parada por falta de dinero debido a la falta de turistas. Allí la tripulación empieza a hacer la barbacoa de pescado, y nosotros tenemos que luchar contra vendedores de cualquier cosa. Han entendido que no íbamos a comprar nada, y nos pusimos todos a charlar, hablan muy bien italiano. La tripulación nos llama para comer: arroz con salsa de coco, barracuda, langostas y brochetas de gambas, todo muy bueno. Terminamos de comer mientras el barco punta la proa hacia el parque marino, desfilando en frente a 2-3 resorte poblados solo por tumbonas vacías.

* despacio y sin problemas

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elburroviajero
elburroviajero

Soy un corriente burro urbano, mi espíritu quiere viajar, mi vida intenta ponerme raíces. He nacido en Italia, y llevo años intentando dejarla. Lo he conseguido por una breve temporada en 2011, cuando me he ido de Erasmus en Almería (ESP) por 6 meses. Estoy acabando la carrera de derecho y cultivo el sueños de ganarme la vida viajando; tengo la necesidad de descubrir culturas, sitios, comidas y costumbre diferentes. Me aburro fácilmente de lo que tengo alrededor, así que viajar es la única manera de mantenerme despierto. Junto a los viajes, la escritura es otra de mis pasiones, colaboro con algunos blog e intento convertirme en freelancer. Mientras que lucho para que el barco de mi vida vaya donde yo quiera, y no donde el viento sople, escribo este blog. A ver si un día nos encontraremos paseando por las calles de Singapur o entre las dunas del Sahara.

Hasta Pronto


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