Viaje a Kenya – día 4: El safari


27-10-2014

El día empieza muy temprano, a las 6:40 el conductor del coche viene a recogernos a la casa y nos vamos a Watamu para recoger a los demás. Este pequeño viaje merece la pena por si solo: vemos muchas chicas por la calle que llevan cestas con cosas del mercado: algunas van a vender, y otras van a comprar. El guía nos explicó que la gente se despierta a las 3 de la mañana para ir al mercado que está a una distancia de hasta 25 km de donde viven, así que andan hasta 6 horas y, después de haber hecho la compra, andan 6 horas para volver a casa. 12 horas de camino, 50 km al día. Esto explica porqué hay tanta gente despierta por la mañana muy temprano.elburroviakero kenya street

Después de haber llegado al Cryristal Bay, nos dividimos entre los dos todoterrenos que nos llevarán al parque Tsavo East. Justo fuera de Malindi el paisaje cambia totalmente: adiós pequeña raya de asfalto que por lo menos te hace sentir en la modernidad, y bienvenida larguísima carretera de tierra y piedras de color ahora marrón, ahora rojo, con al lado naturaleza incontaminada de todos los verdes que se pueden imaginar. El cielo es el más azul que he visto en mi vida y algunas nubes, blancas como la leche, algunas veces cubren el sol, dandonos una tregua de calor. Esa tierra roja, ese paisaje, el ruido del todoterreno en la carretera, hasta el calientísimo sol y el polvo en la cara convertía el viaje no en un simple camino entre Malindi y Tsavo, sino en una aventura.

Después de una hora y media de viaje nos hemos parado a comprar elburroviajero kenyacuadernos y boligrafos a un vendedor por la calle. Algunos km después, recorridos en la carretera que escondía casas de barro perdidas en la nada y manadas de vacas, cabras, y gente que iba a recoger agua desde los pueblos mas grandes, nos paramos en una escuela. Esta también es de barro y tiene solo dos clases, donde los niños nos reciben con una canción. Les regalamos los cuadernos que habiamos comprado antes, y una mujer que viajaba con nosotros les regala también ropa que había traído de Italia. Después de hacer algunas fotos, nos ponemos en marcha.

El viaje está pasando rápido y pronto acabaremos los 100km hasta el sitio donde nos pararemos a comer. Un campamento de tiendas de campaña de lujo, con un lodge con techo en macuto y una mesa de madera. Es el Doa Doa Camp, donde, al cabo de llegar, nos ofrecen un zumo y un pequeño paseo con un Masai, que explica muchas cosas sobre las plantas de Kenya, y sobre la caca de los elefantes, lo que no sabia es que era un medio para sembrar: los elefantes comen la fruta, pero no digieren las semillas, que salen con la caca mucho mas lejos de donde estaba el árbol. Así el animal siembra y fertiliza al mismo tiempo, permitiendo la supervivencia de muchas especies de plantas. elburroviakero Kenya 2

Después de haber comido, y de un pequeño descanso, es el momento de volver a la carretera, rumbo Tsavo East National Park. Los grandes arboles dejan espacio a los mas pequeños mano a mano a que se entra en el continente. Después de otros 100 km de saltos y polvo en el coche, por fin se ve la verja del parque. Pero antes, hacemos una pequeña parada a unos metros de la entrada, en una tienda en la que probablemente el guía tenia algún acuerdo. Entrando, nos llevan en la parte trasera de la tienda, donde había un chico que hacia un verso raro con la boca. Después de un ratito, desde el río cercano, sale un cocodrilo. Puedo decir haber estado a unos metros de un cocodrilo libre y salvaje. Cuando volvemos al coche, por fin entramos al parque.elburroviajero Kenya 3 hippopotamos

Aquí empieza el safari, con avistamientos de zebras, hipopótamos, jirafas, dik dik y los famosos . Era increíble como el guía, mientras conducía, conseguía ver animales cuyo cuerpo era del mismo color de lo que había alrededor. Los safaris son un business, por esto las guías se ayudan unos a los otros, comuicandose vía radio cuando uno ve algún animal. Así los turistas ven muchos animales, son felices, y el business sigue. En un cierto momento, alguien en la radio, comunicando en una lengua que no pude detectar, dijo algo que pareció muy interesante, porque el guía nos dijo que nos sentáramos: vamos a ver a una leona.

Cuando llegamos al sitio indicado, la leona ya se había alejado de la DSC_0158carretera, la cual no puede ser dejada por los todoterrenos. Nos quedamos a mirarla un tiempo, y mientras que los otros coches se van, el guía nos dice que estamos listos: se acerca a la leona, que de repente se encuentra rodeada por los dos todoterrenos. No se asusta, solo mueve la cabeza a la derecha y a la izquierda mirandonos. Tenia la boca un poco sucia de sangre, “ha ententado un ataque, pero le ha ido mal”, dice el guía “a no ser así, tendría toda la cara sucia de sangre”. Sacamos algunas fotos muy rápidamente y volvemos a la carretera. Si, por si acaso, los guardias del parque nos hubieran visto fuera del sendero, le hubieran quitado la licencia al guía. Seguimos con nuestro safari, pero ya estaba bastante satisfecho por haber visto elefantes, jirafas y una leona. Al anochecer dejamos el parque y nos dirigimos a el campamento que nos alojará por la noche. Los videos que he hecho con mis SJ4000 (SJ4000) son increíbles.

elburroviajero Kenya 4 jeepUna vez superada la valla, se entra en un grand lodge con techo en macuto, muy similar al Doa Doa. Nos han ofrecido un pañuelo húmedo para quitarnos el polvo de la cara. Bajo el techo, alto mas o menos 10 metros, se encuentran las mesas de madera usadas para el desayuno, la cocina y una pequeña recepción, en frente a la entrada. La gran estructura redonda, por el lado de la recepción, estaba cerrada con una pared, pero por el otro lado estaba abierta, así que se veía un pequeño bosque, bajo el cual se encuentran las tiendas de campaña (bajo un techo rígido, y con el baño hecho de albañilería).

Comemos alrededor de un fuego a unos metros de la entrada principal, mientras que dos chicos tocan algunos instrumentos típicos; el fuego, la comida y esa música crean un ambiente muy agradable.

mashariki camp Kenya elburrovijero

el exterior de la tienda de campaña del Mashariki Camp

 

el interior de la tienda de campaña del Mashariki Camp

el interior de la tienda de campaña del Mashariki Camp

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dormir en estas tiendas de campaña, bien protegidos por mosquiteras, es muy reparador. Ha sido un gran día, lleno de emociones y novedades, pero algo me dice que mañana será aun mejor.

(Para ver el video del viaje click aquí)

 

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Soy un corriente burro urbano, mi espíritu quiere viajar, mi vida intenta ponerme raíces. He nacido en Italia, y llevo años intentando dejarla. Lo he conseguido por una breve temporada en 2011, cuando me he ido de Erasmus en Almería (ESP) por 6 meses. Estoy acabando la carrera de derecho y cultivo el sueños de ganarme la vida viajando; tengo la necesidad de descubrir culturas, sitios, comidas y costumbre diferentes. Me aburro fácilmente de lo que tengo alrededor, así que viajar es la única manera de mantenerme despierto. Junto a los viajes, la escritura es otra de mis pasiones, colaboro con algunos blog e intento convertirme en freelancer. Mientras que lucho para que el barco de mi vida vaya donde yo quiera, y no donde el viento sople, escribo este blog. A ver si un día nos encontraremos paseando por las calles de Singapur o entre las dunas del Sahara.
Hasta Pronto

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