Viaje a Kenya – día 6

29-10-2014

mercado elburroviajeroDía de descanso post-safari. Y no es muy tranquilo, dado que me he levantado sin agua en la casa. Lo que aquí sucede es que si la empresa del agua (publica) no paga la electricidad a la empresa de la electricidad (publica), le cortan la luz utilizada para mover las bombas. Me parece absolutamente lógico.

Después de una rápida vuelta por Malindi, en la que naturalmente me asaltan unas diez personas a la vez queriendo venderme algo (uno intentó venderme un safari, visita a la isla del amor, excursión a Sardinia 2… y hasta la pulsera que llevaba en la muñeca), como y descanso un poco. Por la tarde voy a visitar un resort italiano, donde trabajó mi tio cuando se vino a Kenya, hace 18 años, el Beach Bay, que ahora esta casi abandonado, y el cercano restaurante, cerrado. El resort y el restaurante son magníficos, como lo que se ven en las series ambientadas en Hawaii. Pero todo abandonado. Sería un sitio de ensueño, con un km de playa completamente desierta, si solo fuera abierto y curado. Pero el decreciente turismo en Kenya (fomentado por las tonterías de los medias) no ayuda. Tampoco es productiva la actitud del gobierno que, en vez de ayudar a quien quiere invertir, pone impuestos que desaniman a los inversores extranjeros.

Cuando salimos del resort, voy a ver un pueblo africano, hecho de cabañas de barro, y extrema pobreza. Una vez mas es casi imposible describirlo, hay que verlo. Una vez más me doy cuenta que las quejas de los occidentales son increíblemente inútiles.

Cuando volvemos a la “civilización” de Malindi, voy a comer al casino, es barato y se come bien. Cuando salgo del salón de juegos, voy a la cercana discoteca. Aquí he entendido porqué muchos jubilados italianos aguantan la suciedad, el calor, la humedad y la falta de agua a períodos alternos. Una chica joven se acerca a un hombre de más o menos 70 años que claramente conoce desde mucho. Hablan un poco, y luego el hombre ha tocado la barriga de la chica diciéndole algo que parecía “has engordado” (lo imagino porqué luego la chica se ha tocado la barriga y se ha reído). La chica, de pié, se ha doblado hacia el hombre, sentado, y le ha tocado la barriga, riendo. La postura de la chica permite al hombre de ver el pecho de la chica, que lleva una camiseta un poco larga. El hombre mira la chica, y con el dedo le baja la camiseta, para ver mejor; y a continuación pone una mano en el pecho de ella. Todo esto en medio de una discoteca, en la total indiferencia de la chica, que se ha portado como si le hubiesen tocado el pelo.

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Soy un corriente burro urbano, mi espíritu quiere viajar, mi vida intenta ponerme raíces. He nacido en Italia, y llevo años intentando dejarla. Lo he conseguido por una breve temporada en 2011, cuando me he ido de Erasmus en Almería (ESP) por 6 meses. He acabado la carrera de derecho y cultivo el sueños de ganarme la vida viajando; tengo la necesidad de descubrir culturas, sitios, comidas y costumbre diferentes. Me aburro fácilmente de lo que tengo alrededor, así que viajar es la única manera de mantenerme despierto. Junto a los viajes, la escritura es otra de mis pasiones, colaboro con algunos blog e intento convertirme en freelancer. Mientras que lucho para que el barco de mi vida vaya donde yo quiera, y no donde el viento sople, escribo este blog. A ver si un día nos encontraremos paseando por las calles de Singapur o entre las dunas del Sahara.
Hasta Pronto

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