Viaje a Kenya – día 9: Lamu


01-11-2014

En Lamu hay 30.000 personas, 15.000 burros y solo 2 coches.

En Lamu hay 30.000 personas, 15.000 burros y solo 2 coches.

Con un poco de miedo voy al aeropuerto de Malindi para coger el avión hacia Lamu. En el callejón que llega al aeropuerto hay un militar del ejército que, sujetando su metralleta automática de guerra y el dedo sobre el gatillo, nos registra el coche y las mochilas, y nos deja libres para ir al aeropuerto por los normales controles de seguridad. El aeropuerto de Malindi es nuevo, tiene una sala de espera en frente de la plaza de maniobras de los aviones. El gate 1 está solo a 2 metros del gate 2, y en ambas las vallas estaban abiertas permitiendo el acceso a la pista. Esto es África. EL avión es de la compañía FLY540, es un bimotor a hélice con más o menos 30 sitios. Los sillones son anchos y hay mucho espacio para las piernas, más que en un avión Easyjet o Ryanair. Durante el vuelo, de 25 minutos, la Azafata nos ha dado una botella de agua.

en Kenya la diferencia entre la alta y baja marea va desde 20 hasta 50 metros.

en Kenya la diferencia entre la alta y baja marea va desde 20 hasta 50 metros.

Cuando Llego al aeropuerto, en Manda island, me esperaba el guía y el recepcionista del hotel, el Lamu Palace Hotel, que me

acompañan (andando) al cercano muelle en frente del aeropuerto, donde me espera un pequeño barco que me llevará a Lamu. Ni hetenido el tiempo de sentarme, que he llegado, desde el hotel se ve el aeropuerto, Manda island se encuentra a 200 metros de Lamu.
El Lamu Palace Hotel es el ejemplo de la decadencia debida a la falta del turismo. Es un hotel muy bello, con una gran fuente al lado de la entrada y un restaurante con horno para pizzas y con decorado de buen gusto. El bar es una cabaña construida en el interior del hotel, justo al lado del restaurante. En cada planta hay sofás y mesitas un poco desgastadas, pero de ese desgaste vintage que se ha puesto mucho de moda ahora, aunque no creo que aquí es voluntario. El cuarto es bastante pequeño, las camas tienen mosqueteras y hay una televisión, con pocos canales y sin mando. También falta el mando del aire acondicionado, así que o está encendido al máximo, o está apagado. la funda de la almohada es muy fina, y la sabana está rota y un poco manchada. Son cosas que seguramente no estarían si el Hotel tuviera un poco mas de dinero, pero solo hay 6 turistas en todo el hotel.

una de las calles de Lamu, y Pascal

una de las calles de Lamu, y Pascal

Como el buffet del Scorpio Villas (mas informaciones aquí) de ayer era muy caro, he aprovechado para comer un montón y hoy no tengo hambre, así que he decidido no comer y ir a dar vueltas. Mi guía, Pascal, habla poco italiano, pero se entiende muy bien; al contrario su nivel de ingles es muy alto. Nos ha llevado a dar vueltas por la ciudad nueva, la ciudad vieja y la playa de Shalla, donde se encuentra el maravilloso Hotel Peponi y la casa de Carolina de Mónaco. El miedo de estar en Lamu, sitio desaconsejado por todos los gobierno occidental, se ha ido muy rápido. La gente de la isla es muy amistosa y amable. La mayoría de la población de la costa es musulmana, pero nadie se ha quejado de las fotos ni de los video que hacía. No se que tiene que ver; pero me han dicho en Malindi que a los musulmanes no les gusta ser fotografiados. Mi impresión es que son felices de vernos. Me siento apreciado como una pequeña lluvia en un sitio seco.

ejercito patrullando las calles. Es normal, también la policía no lleva pistola y solo lleva metralleta.

ejercito patrullando las calles. Es normal, también la policía no lleva pistola y solo lleva metralleta.

La ciudad de Lamu no es peligrosa, y en Kenia no hay Ebola. El alarmismo de los medios europeos (y sobre todo italianos, dado que el 95% del turismo aquí es italiano) está condenando a muerte a la ciudad: sin turistas, Lamu muere. A causa del peligro (casi inexistente) de ataques de somalíes, a las 18 todos los residentes no pueden estar por la calles, pero los turistas pueden, si quieren, pasear por una ciudad sin nadie. La razón es simple: los somalíes son del mismo color que los Keniatas: así que si se ven cuatro hombres negros por las calles no se puede saber si son piratas somalíes o ciudadanos de Lamu. Los turistas son blancos, así que no hay duda de que no sean somalíes, y pueden quedarse en la calle después de las 18:00.
La cena es muy buena, mucho mejor de lo que me esperaba. Ahora estoy mirando abajo, desde la terraza de mi planta, y veo dos hombres del ejército, armados, que patrullan las calles desiertas, iluminadas solo por las farolas leed. Exacto, led. En Milán cada día hay homicidios, pero la gente sigue andando de turista por Milán, pero si muere una mosca en Africa, el turismo se para.

Consejos:

– he organizado mi fin de semana en Lamu con la agencia Victory Expeditions, me he encontrado muy bien y conozco varias personas que han hecho varios safaris con ellos y siempre se han encontrado bien (P.O Box 2068 – 80200, Malindi. Tel +254 0422120705 – www.victoryexpeditions.com)
– el Lamu Palace Hotel no está mal, hay que adaptarse un poco, pero se ahorra dinero y se come de maravilla

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Soy un corriente burro urbano, mi espíritu quiere viajar, mi vida intenta ponerme raíces. He nacido en Italia, y llevo años intentando dejarla. Lo he conseguido por una breve temporada en 2011, cuando me he ido de Erasmus en Almería (ESP) por 6 meses. Estoy acabando la carrera de derecho y cultivo el sueños de ganarme la vida viajando; tengo la necesidad de descubrir culturas, sitios, comidas y costumbre diferentes. Me aburro fácilmente de lo que tengo alrededor, así que viajar es la única manera de mantenerme despierto. Junto a los viajes, la escritura es otra de mis pasiones, colaboro con algunos blog e intento convertirme en freelancer. Mientras que lucho para que el barco de mi vida vaya donde yo quiera, y no donde el viento sople, escribo este blog. A ver si un día nos encontraremos paseando por las calles de Singapur o entre las dunas del Sahara.
Hasta Pronto

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