viaje a Tokyo – parte 2

DSC_7937El día siguiente, tras una dormida en un hostal bastante feo y un café asqueroso, he ido a Ueno; mi destino era el museo nacional de ciencia de Tokyo (300 Yen – linea JR Yamanote por Ueno, salida Hirokoji). Ante de llegar al museo, muy bien reconoscible por la ballena tamaño natural que salta en el gardin, me he parado al cercano templo de Ryodayshi para sacar algunas foto. Ya estaba listo para meterme en el que ya de fuera se entiende que es un museo increible. Esqueletos de animales, trozo de tierra que llegan de diferente parte del mundo, evolución humana son solo algunos de los temas tratados en el museo. El único pequeño problema es que si no eres científico no te enteraras casi de nada, porque las pantalla con las explicación contienen muy poco ingles, olvida otras lengua que no sea el japonés.

Así, después de haber visto cosas muy interesantes, pero haber entendido y aprendido muy poco, me he metido en el museo Nacional de Tokyo (600Yen – linea Yamanote JR por Ueno, salida Park), que dista uno 50 metros. Aquí  no faltan explicaciones en ingles echas muy bien, todas las edad de Japón  están aquí muy bien explicadas, con muchos objetos muy valiosos. La visita de este museo es imprescindible, de verdad, no te atreves a volver sin haberlo visto.

la entrada del enorme sex shop

Como que llovía un montón, salendo del museo, he ido al parque justo en frente al museo y he comido en el pequeño bar justo en frente a Starbucks, os lo consejo, se come bien y los precios no son muy altos. Después  de la comida, el tentativo de visitar el templo Toshogu, porque ya había cerrado. Asì me he metido por el barrio, y no he resistido a la tentación de entrar en uno de los enorme sex shop de Tokyo. Hay un monton, y son todos muy grades (esto tenia 6 plantas), pero la cosa increible no es el numero de plantas, metido en el museo Nacional de Tokyo (600Yen – linea Yamanote JR por Ueno, salida Park), que dista uno 50 metros. Aquí  no faltan explicaciones en ingles echas muy bien, todas las edad de Japón  están aquí muy bien explicadas, con muchos objetos muy valiosos. La visita de este museo es imprescindible, de verdad, no te atreves a volver sin haberlo visto.

las cajas que contenían los anos de goma (imagen 3)
las cajas que contenían los anos de goma (imagen 1)

Sin embargo, la cosa que me ha dejado sorprendido no ha sido el numero de lubricantes, sino las cajas con imprimida la imagen de una chica. Había muchísima, metros y metros de mostrador con esas cajas y no he entendido lo que había dentro hasta que no vi el pequeño escaparate de la imagen 2.

el escaparate con la sección de los anos de goma. Se puede claramente ver como cada uno es diferente del otro (imagen 4)
el escaparate con la sección de los anos de goma. Se puede claramente ver como cada uno es diferente del otro (imagen 2)

Si, eran culos. O mejor, anos de goma: en cada caja de la imagen 1 había un ano de goma que correspondía al de la chica de la imagen. Cada uno era diferente y había un montón, nuca he visto una cosa así, no se para de aprender.

Después  de haber aprendido que en los sex shop si compra un vestido y le manda la foto con el vestido puesto te dan un descuento del 30% sobre el próximo artiCulo, he ido muy mojado (por la lluvia, que crees?) y muy cansado a comer y a dormir.

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elburroviajero
elburroviajero
Soy un corriente burro urbano, mi espíritu quiere viajar, mi vida intenta ponerme raíces. He nacido en Italia, y llevo años intentando dejarla. Lo he conseguido por una breve temporada en 2011, cuando me he ido de Erasmus en Almería (ESP) por 6 meses. Estoy acabando la carrera de derecho y cultivo el sueños de ganarme la vida viajando; tengo la necesidad de descubrir culturas, sitios, comidas y costumbre diferentes. Me aburro fácilmente de lo que tengo alrededor, así que viajar es la única manera de mantenerme despierto. Junto a los viajes, la escritura es otra de mis pasiones, colaboro con algunos blog e intento convertirme en freelancer. Mientras que lucho para que el barco de mi vida vaya donde yo quiera, y no donde el viento sople, escribo este blog. A ver si un día nos encontraremos paseando por las calles de Singapur o entre las dunas del Sahara.
Hasta Pronto

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